A nuestro cuerpo de bomberos pionero y orgullo nacional: Felices 125 años de vida

A nuestro cuerpo de bomberos pionero y orgullo nacional: Felices 125 años de vida

Desde la Asociación de Bomberos Voluntarios presidida por Ricardo Arenas y el Cuerpo Activo y Escuadra de Reserva a cargo del Comandante Mayor Leonardo Curciarello queremos desearle un muy feliz cumpleaños a nuestra querida institución, 125 años de vida en un año excepcional y doloroso, atravesados por la pandemia y sus secuelas de pérdidas de seres queridos y dolor. Emblemática cómo ninguna y una de la más rica en la historia de la localidad. Con el tiempo cambió la tecnología pero el compromiso siguió igual de firme. 

Queremos desearle un saludo especial en nuestro aniversario, en memoria a de directivos, bomberos, socios y colaboradores fallecidos en estos 125 años por ser parte y artífices del crecimiento de esta gloriosa institución bomberil.

Nuestros queridos bomberos y bomberas, en este 2021 que vive el mundo, les damos las gracias por estar siempre dispuestos a salir a una intervención, aún en días de fiesta como hoy. Gracias por el amor, el entusiasmo y la pasión con los que llevan adelante esta profesión, este estilo de vida.

Con 125 años de existencia, nuestro cuartel de Bomberos Voluntarios tenemos el orgullo de haber sido el primer cuerpo de bomberos voluntarios de la provincia de Buenos Aires y el segundo del país. Además de estar siempre listos para salir al auxilio ante cualquier emergencia, los bomberos voluntarios participan de distintas actividades de la ciudad y cada año celebran su aniversario con actos que se hacen al pie del Monumento al Bombero Voluntario. Protagonistas de anécdotas e historias de figuras legendarias, la institución es un verdadero orgullo de todos los ensenadenses.

El 23 de enero de 1896 Vicente Calzetta fundó nuestra Sociedad de Bomberos Voluntarios de Ensenada. Ese hito constituyó el principio de una sucesión de acontecimientos heroicos que han convertido a la institución en una de las más representativas de la región.  En estos años fue cambiando la tecnología y se fue ampliando para mantenerse actualizada con equipos acordes. Además mantiene inalterable su vocación de servir, el espíritu de colaborar con la comunidad en la que se vive poniendo, a veces, en riesgo la integridad física.

Es que si bien la capacidad y la capacitación personal son importantes para ser un buen bombero, esta es una vocación en la que lo central es “el trabajo en equipo”, como destacamos siempre en el cuartel. Esa misma vocación que hoy muestran los más de cien efectivos que conforman el cuerpo la tenían los inmigrantes italianos que en 1896, sintieron la necesidad de crear esta centenaria institución. Esos inmigrantes que se instalaron en la zona vieron la necesidad de crear un cuerpo de bomberos, porque las casas eran en general de madera y de zinc y la propagación del fuego era muy rápida.

También destacamos con orgullo que nuestra institución fue el segundo cuartel a nivel país; primero se fundó el de La Boca. En un principio estaba en la Sociedad Italiana de la calle La Merced. Fue hacia mediados de 1930 cuando gracias al empuje de los bomberos de la época se levantó el actual edificio de San Martín y Sarmiento, donde aún conservan dos verdaderas joyas: una bomba de agua de mano de 1896 y otra bomba de vapor de 1903. Entre los bomberos hay médicos, ingenieros, técnicos, estudiantes universitarios y trabajadores de diversos campos. Todos trabajan por igual para mitigar el fuego en viviendas, derrumbes, incendios forestales, accidentes de tránsito, rescates múltiples.